Nuestra visita a Elda nos ha dejado un recuerdo muy especial: desde ahora, una de las butacas del Teatro Castelar lleva el nombre de La Cubana.
Durante nuestra estancia en la ciudad con el espectáculo La cuisine de ma cousine, el alcalde de Elda, el Sr. Rubén Alfaro, nos hizo el honor de dedicar a La Cubana una de las butacas del Teatro Castelar, como reconocimiento a la estrecha relación que la compañía mantiene con la ciudad y a las muchas ocasiones en las que hemos tenido la suerte de presentar aquí nuestros espectáculos.
A lo largo de los años, Elda se ha convertido en una de esas ciudades donde nos sentimos especialmente queridos y comprendidos. Hemos vuelto una y otra vez con diferentes espectáculos y siempre nos hemos encontrado con el cariño y la complicidad de su público.
Por eso, tener desde ahora nuestro nombre en una de las butacas de este teatro que tantas veces nos ha acogido nos hace muchísima ilusión.
¡Muchas gracias al Ayuntamiento de Elda, al Teatro Castelar y, sobre todo, al público de Elda por tantos años de cariño!
