Orígenes y Maneras de hacer

Dels vicis capitals - Vicky Plana y Jordi Milán

La Cubana fue creada en el año 1980 por Vicky Plana y Jordi Milán (director actual) con vocación claramente amateur en Sitges, (Barcelona) aunque ya en 1983 se profesionalizó.

El gall groc - El petit príncep

Los orígenes de La Cubana son los mismos que los de cualquier compañía de teatro de pueblo en Cataluña: el teatro de aficionados. En Cataluña existe, por tradición, una gran cantidad de centros culturales, recreativos y parroquiales, todos con su pequeño teatro. Esto hace que por tradición social y familiar se genere afición al teatro.

Sitges

En la década de los sesenta, en Sitges, había tres teatros: el Casino Prado Suburense, la Sociedad Recreativa El Retiro y el Patronato de Acción Social Católica, donde además de las típicas representaciones de Pastorets y Passions se podían ver las obras que en esa época eran toleradas.

Otro factor que influenció en la creación de La Cubana fue la celebración del Festival de Teatro de Sitges (a partir del año 1968), que permitió descubrir a la compañía una serie de autores y de estilos muy diferentes a los que estaban acostumbrados.

El gall groc - La cantant calva

En el año 1972 se crea en el teatro Prado Suburense el grupo Gall Groc (Gallo Amarillo), que hizo su debut en público en septiembre de 1975 con el estreno de “La Cantant Calba” (La Cantante Calva) de E. Lonesco.

El gall groc - El gran teatro del mundo

Esta compañía fue la semilla de lo que más adelante sería La Cubana. Se representaron espectáculos de todo tipo, como “El Petit Príncep” (El Principito) de A. Saint Exupery, “El Duc Meu, Meu” de Xesc Barceló, “Guernika” de Fernando Arrabal, “El Gran Teatro del Mundo” de Calderón de la Barca, y hasta la zarzuela “La Verbena de la Paloma” de Tomas Bretón. En 1980, Jordi Milán y Vicky Plana abandonan Gall Groc y crean La Cubana.

El nombre fue escogido una noche de borrachera de 1980 de entre una larga lista de nombres. La anécdota es que, en esa época, se hacían reformas en una tienda de ropa que tenía la madre de Vicky Plana. Al limpiar la fachada apareció el nombre de un antiguo negocio llamado “La Cubana”. Este nombre que estaba en la lista de nombres candidatos, fue el escogido. Tenía todo lo que tenía que tener: Sonaba a aventura y, además, tenía relación con Sitges.

Como en tantos otros lugares de la costa, a principios del siglo XX muchos sitgetanos se fueron a buscar fortuna a las Américas. A los pocos que volvían con dinero, se les llamaba popularmente “americanos” o “indianos”, pero en Sitges, como casi todos fueron a Cuba, también se les llamaba “cubanos”. Pertenecer a “una familia de cubanos” era pertenecer a una familia de aventureros… Puesto que para La Cubana el teatro era y es una gran aventura, el nombre cuadraba a la perfección.

En La Cubana el teatro es concebido como un "todo”. Desde cómo pensarlo a cómo hacerlo. Sus integrantes además de actuar, hacen de todo: coser, pintar, montar, cargar, descargar, etc.

Su trabajo se basa en la observación, recreando situaciones teatrales de la vida cotidiana, “dándoles la vuelta” y presentándolas en clave de humor.

En sus montajes se repiten siempre las mismas particularidades: el juego como expresión teatral, la sorpresa, la trasgresión de espacios y sobre todo, sus personajes. Unos personajes que adquieren vida propia y que van más allá del guión pre-escrito. Otra peculiaridad es la participación del público. Se pretende que el público, fuente de inspiración principal, se sienta protagonista

La propia dinámica de la compañía la ha llevado a convertirse en una compañía “todo terreno”. Ha montado pequeños y grandes espectáculos, ha hecho televisión, ha organizado y animado inauguraciones, convenciones, “saraos publicitarios”, etc. Ha utilizado a modo de escenarios para sus espectáculos tanto teatros como mercados, iglesias, transportes públicos, etc. y sobre todo, la calle. La calle ha sido su principal fuente de inspiración. La calle es, en realidad, la gran escuela de La Cubana.