Mamá quiero ser famoso

Mamá, quiero ser famoso tiene un planteamiento muy sencillo: hacer desfilar sobre un escenario parte de todo aquello que, según nuestro criterio, forma parte de ese fenómeno social tan en boga: querer ser famoso a toda costa. Ejercer de una forma desmesurada la vanidad, asomando, sea como sea y cueste lo que cueste, la cabeza en televisión.

No se trata de una parodia de la televisión (tema que da para mucho más) ni tampoco de una parodia de los personajes que salen en ella (sería absurdo, eso ya lo hace la propia televisión), sino más bien una parodia de nosotros mismos, es decir, de los que la vemos.

A la televisión le hemos perdido el miedo. Primero luchamos por tenerla, después nos secuestró en el salón, después nos comió el coco y más tarde soñamos con salir en ella para acabar queriendo ser los protagonistas.

En Mamá, quiero ser famoso la televisión nos sirve únicamente como decorado, como vehículo transmisor de esa enfermedad que se extendió como un virus a partir del momento en que un personajillo dijo aquella frase maldita: “Si no sales por televisión, no existes”.

Del respeto y el pudor desmesurado por salir en la “caja tonta” hemos pasado al todo vale y al jajaja, jijiju. Hace unos años era impensable ver y oír lo que ahora vemos y oímos. ¿Eso es bueno o es malo? No lo sabemos. Sólo sabemos que todos nos quejamos. Aunque también es cierto que mientras nos quejamos seguimos apretando el botón del mando a distancia, como si lo tuviéramos pegado a la mano. ¿Por qué? ¿Queremos ver cosas cercanas? ¿O se trata más bien de un problema de evasión? ¿Queremos ver una realidad “manipulada”? ¿Estamos ya cansados de ese inalcanzable “amor y lujo” que nos quisieron vender? O, por el contrario, ¿necesitamos ver mucha porquería para sentirnos mejor y creer que nosotros somos menos basura? No lo sabemos. ¿Es sólo culpa de la televisión y de los que hacen televisión o también nosotros somos culpables? Seguimos sin saberlo. Como dice un “famoso cubano” que no es pariente nuestro: “Estamos confundidos”. Y, puesto que la confusión es mala consejera, algo nos dice que la cosa no va bien. Tendremos que recapacitar a nivel individual. Tendremos que volver a practicar eso que a veces parece que hemos de dejado de hacer: pensar. Y eso es, precisamente, lo único que pretende el espectáculo. Hacernos reflexionar a partir de la risa, aunque la realidad supere siempre la ficción.

Mamá, quiero ser famoso es un espectáculo con mucha risa, mucha música, mucha pluma y mucho color. Es, en realidad, una revista. Una revista musical a la antigua que, con la excusa de un formato de gala televisiva, hace desfilar por su pasarela todo lo que hay, el estado del famoseo de este país, la locura de ciertas personas por hacerse famosas sin tener en cuenta el esfuerzo personal o artístico.

Mummy, I wanna be famous es un programa televisivo que la cadena británica CBN TV retransmite en directo desde hace treinta años para toda Europa en busca de nuevos famosos. Siguiendo la moda actual, se retransmite desde un teatro convertido en plató televisivo.

El programa, tras recorrer con gran éxito la mayoría de ciudades europeas, llega ahora a España, un rico yacimiento de personas con vocación de famosos. El público paga para ser famoso y, a la vez, actúa de público televisivo.

ESTRENO: Teatro Principal de Alicante

LUGARES DONDE SE HA REPRESENTADO: Olesa, Rubí, Alacant, Sevilla, Ejea de Los Caballeros, Elx, Elda, Orihuela, Altea, Jerez, Màlaga, Puertollano, Córdoba, Aldaia, Xativa, Castelló, Almagro, Cadis, Granada, Villarreal, Pamplona, Torrelavega, Santurce, Riba-Roja de Túria, Valencia, El Ejido, Huelva, Santander, Donostia, A Coruña, Gijón, Avilés, Bilbao, Albacete, Logronyo, Villena, Cartagena, Lorca, Murcia, Cuenca, Zaragoza, Talavera de la Reina, Marbella, Valdepeñas, Ciudad Real, Manzanares, Tomelloso, La Solana, Las Palmas, Tenerife, Madrid, Salamanca, Vitòria, Vigo, Ourense, Santiago de Compostela, Alcorcón, Barcelona…

PERÍODO: 2003-2006

REPRESENTACIONES: 606

ESPECTADORES: 470.000

GUIÓN: Jordi Milàn

REPARTO: Jaume Baucis, Xavi Tena, Meritxell Huertas, Ota Vallès, Toni Torres, Meritxell Duró, Maria Garrido, David Pintó, Annabel Totusaus, Santi Güell, Robert Garriga, Jordi Agut, David Campillo.

OTROS COLABORADORES: Esther Cámara, Cristina López, Leo Quintana.

Equipo creativo

Idea y guión: Jordi Milán
Composición, música y letra: Joan Vives
Escenografía: Castells Planas de Cardedeu, La Cubana
Diseño y realización de vestuario: Cristina López
Diseño de sonido: Marc Sarda
Auxiliar de diseño de sonido: Jordi Agut
Diseño de luces: Oriol Puig – La Cubana
Coreografía: Leo Quintana
Caracterización, diseño y realización de prototipos de peluquería: Joan Marín
Comunicación gráfica: Raúl Pascuali
Diseño gráfico espectáculo (pantallas): Raul Pascuali – Rebeca Fraile
Realización audiovisual: Antonio de Molins
Guión y realización audiovisual final del espectáculo: Andrés Hispano
Ayudante de producción y explotación: Cinta Esmel
Ayudantes de dirección: Xavi Tena, Jaume Baucis, Meritxell Huertas, David Pintó, David Ramírez
Dirección musical: Joan Vives
Producción ejecutiva y explotación: Victoria Sanz
Dirección de todo el espectáculo: Jordi Milán

Equipo técnico

Equipo vestuario: Lolita Cloquell, Carmeta Milá
Postizos y pelucas: Carles Montosa
Grabaciones musicales: Estudi El Gramòfon – Lluís Cuadrench
Coros: Ingrid Morral, Llorenç Fernández
Asesoramiento proyecciones: Josep Ma Marín – Movie Cine
Asesoramiento audiovisual: Jordi Palou – Pal Fiction
Postproducción audiovisual: Oriol Bramona – Utòpic
Efectos audiovisuales digitales: Mariona Omedes
Grabaciones audiovisuales: Imatge i Produccions 2010
Construcción estructuras metálicas: Pascualín S.L.
Elementos atrezzo: Lluís Traveria
Impresión: Gesmax
Administración: Natalia Morillas

AGRADECIMIENTOS:

INSTITUT DEL TEATRE
DIPUTACIÓ DE BARCELONA
SAT – Sant Andreu Teatre
Teatre de la Passió d’Olesa
Ajuntament de Rubí
Jeremy Williams
Jordi Planas
Lluís Cuso
Lluís Fernández
Josep Sendra
Carles Capdevila
Josep Maria Lari

Críticas
Recortes de premsa